jueves, 23 de abril de 2015

“Justicia social, o caridad”



Con bastante frecuencia los domingos o fiestas , de las llamadas “de guardar”…, diría que ya es habitual ver en las escaleras que dan acceso a las iglesias, en las horas de la sagrada misa, dos, tres, o más personas mendigando la caridad de los creyentes, en forma de limosna.

Con un gesto mecánico, por la frialdad de la costumbre, el feligrés introduce la mano en su bolsillo y saca dos o tres monedas (siempre de poquísimo valor) y las deja caer en el cestillo, o gorro del mendigo sin ni siquiera dedicarle una mirada. Con ese gesto frió e impersonal, cree haber llenado su parcela de buenas obras para con su prójimo.

Me indigna ver como cada día en cada iglesia, esas gentes atentan contra la dignidad de las personas, porque para mí eso es lo que significa el frío gesto de tirar unas monedas a un mendigo…
La caridad está muy bien y es buena, siempre que esta no atente contra lo más preciado del ser humano, como es su dignidad. Porque cuando la dignidad se ha perdido, al hombre no le queda nada, es por eso que soy más partidario de la justicia social, que de la caridad.

Y deberían ser los estados los garantes de que a cada individuo no les faltara bajo ninguna circunstancia, lo más básico para tener una vida digna, La mayoría de los estados hacen gala de ese derecho en sus “Magnas constituciones”… Mas lo cierto es que por desgracia ninguno las cumplen… Claro no podría ser de otra forma, cuando quienes redactaron dicha  constitución,  lo hicieron los políticos que gobiernan de espalda al pueblo. 

©Roberto Santamaría

Madrid 20/04/2015

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